jueves, 29 de septiembre de 2011

PROBLEMAS PARA LA SALUD DE UNA DIETA INADECUADA


Es un hecho. Para reconciliarnos con la báscula somos capaces de saltarnos comidas, alimentarnos solo de apio durante tres días, seguir los consejos del último best seller de moda que da consejos en los que confiamos con fe ciega o creernos que cualquier remedio comprado por internet o en el herbolario de la esquina hará que la grasa se funda y desaparezca. Se estima que en España nos gastamos más de 2.000 millones euros en estos remedios. ¿Y qué conseguimos a cambio? Poner en riesgo nuestra salud. Porque para perder peso solo hay un sistema: dieta sana y ejercicio.
      ¿A qué problemas se enfrenta una persona que decide perder peso por  su    cuenta?

El mayor riesgo que corre es sufrir carencias nutricionales derivadas de no seguir una correcta alimentación. Es necesario que un profesional indique qué alimentos podemos reducir y cuáles no para adelgazar de forma segura. Además, un seguimiento periódico nos especificará que se están perdiendo kilos de grasa y no de masa muscular, lo que no tenemos forma de saber si hacemos la dieta nosotros solos.


      ¿Una dieta que promete resultados en una semana puede resultar nociva para          la salud?

El peligro de estas dietas es, por una parte, que perder peso de forma tan brusca no es saludable y, por otra, que estas recomendaciones generales no le pueden servir a todo el mundo, ya que cada persona tiene un metabolismo distinto y no tiene las mismas necesidades. Esto, unido al hecho de que la mayoría de estas dietas se basan en aumentar considerablemente la ingesta de un tipo de alimento, puede acarrear desequilibrios nutricionales.


      ¿Qué síntomas de alarma aparecen cuando una dieta no es la adecuada?


Pueden aparecer diferentes síntomas que nos indican que no nos estamos alimentando correctamente. El primero es sin duda el cansancio, que puede ser un indicador de bajada de azúcar, pérdida excesiva de minerales y electrolitos, anemia, etc. Asociado a esto, también es habitual encontrarnos con cambios de humor, irritabilidad, trastornos del sueño… Según qué tipo de dieta estemos siguiendo, sobre todo en aquellas ricas en proteínas y sin apenas hidratos de carbono, aparece la cetosis, causante de mal aliento y de agotamiento, mareos y deshidratación, además de ser potencialmente peligrosas para el riñón.


   

   ¿Y si se reutiliza una dieta realizada anteriormente que sí tuvo supervisión    profesional?

Aunque se trate de una dieta personalizada, no siempre se puede seguir el mismo patrón ya que nuestro cuerpo cambia y no siempre tiene las mismas necesidades. Por ejemplo, un plan de adelgazamiento elaborado durante el invierno no será el mismo que debamos seguir en verano, por no hablar de que los requerimientos nutricionales dependen de muchos factores como la actividad física que seguimos en ese momento o el tipo de trabajo que realizamos.

      ¿El efecto yoyó o rebote es uno de los riesgos que se corren al adelgazar sin asesoramiento?

Efectivamente. Adelgazar rápidamente y sin control profesional puede acarrear ese temido efecto yoyó. El asesoramiento nutricional de un profesional no sólo se basa en establecer la dieta que debemos seguir, sino que nos enseña a comer de forma saludable para mantener esos hábitos a lo largo del tiempo y evitar esos efectos.


      ¿Por qué las dietas deben ser personalizadas?

Lo más importante de las dietas personalizadas es que se basan en nuestras necesidades para definir los menús. El metabolismo de cada persona es único y podemos conocerlo con un estudio previo que determine si necesitamos perder kilos de grasa, si tenemos acumulación de líquidos, etc. Además, es importante hacer seguimientos semanales para comprobar que se cumplen las necesidades nutricionales. Por último, otro de los beneficios de hacer dieta junto a un nutricionista es que podemos decirle qué alimentos nos gustan y cuáles no, para que efectúe los menús de acuerdo a nuestras preferencias.

      Entre las dietas que circulan por la red destacan las que prometen      resultados      rápidos en poco tiempo, ¿cuántos kilos son saludables    perder en una semana?

Los kilos que se pierden dependen de cada persona. En general se dice que lo ideal es perder de 500 g a 1 kg, aunque no se debe generalizar, pues va a depender de la composición corporal, metabolismo, actividad física, edad, etc. Ahora bien, debemos desconfiar de aquellas dietas que prometen resultados rápidos en poco tiempo.