viernes, 26 de agosto de 2011

Osteoporosis y ejercicio físico


Indudablemente hay un creciente interés por temas como la condición física, la salud y el envejecimiento, ya que se ha demostrado la existencia de una estrecha relación entre el estilo de vida sedentario y un aumento en el riesgo de morbilidad y mortalidad, produciéndose en nuestra sociedad un espectacular cambio demográfico ya que el grupo de personas de más de 65 años está creciendo rápidamente, y más sorprendente es el aumento del grupo de 85 años o más.


Hablar de tercera edad es hablar de una época muy amplia de la vida que engloba aquellas edades situadas mas allá de los 60-65 años cuyo límite superior es el propio límite de la vida. Siguiendo a Rappoport (1978), la división cronológica del proceso de envejecimiento se podría establecer en las siguientes fases:

1.- El periodo de la madurez que abarcaría de 25 a 55 ó 60 años.

2.-El periodo de la senectud o vejez o si se prefiere eufemísticamente "3ª edad", que abarcaría de los 60-65 años en adelante.

3.- A partir de los 80 años que se denominarían longevos.


Cada día existe una mayor evidencia epidemiológica de que la inactividad física y la falta de ejercicio están relacionadas con el desarrollo de diversos trastornos y son causa importante de mortalidad e incapacidad en los países desarrollados. La relación entre el nivel de actividad física y el riesgo de desarrollar una enfermedad coronaria ha sido el aspecto más estudiado, pero hay otros trabajos demostrativos de que la actividad física puede contribuir a la prevención y al control de otras muchas enfermedades. Entre ellas destacan por su importancia la hipertensión arterial, la osteoporosis, la diabetes mellitus (existiendo estudios que relacionan la actividad física, la salud y la diabetes. Por otro lado, el ejercicio físico regular produce efectos beneficiosos sobre las articulaciones, pérdida de peso y efectos psicológicos positivos para la salud y el bienestar de la población.

OSTEOPOROSIS Y EJERCICIO

El Colegio Americano de Medicina Deportiva en el tema de Osteoporosis y ejercicio (Drinkwater-BL, Grimston-SK, Raabcullen-DM, Showharter-CM,1996) afirma que hay evidencias de que el ejercicio solo o acompañado con dieta de calcio puede prevenir el rápido decrecimiento de la masa ósea en los años inmediatos a la menopausia, llegando a las siguientes conclusiones:

1.- La actividad física es esencial para tener el peso normal, así como el desarrollo y mantenimiento del esqueleto. Las actividades centradas en la fuerza muscular pueden también ser beneficiosas, particularmente para que los huesos no disminuyan de peso.

2.- Las mujeres sedentarias pueden incrementar su masa ósea escasamente, si llegan a ser más activas, el beneficio principal del incremento de actividad puede ser evitar la pérdida de masa ósea que ocurre con la inactividad.

3.- El ejercicio no puede recomendarse como sustituto de reposición de terapia hormonal durante la menopausia.

4.-El programa óptimo para adultos incluye actividades que incrementen fuerza, flexibilidad y coordinación, que indirecta, pero efectivamente, reduzcan la incidencia de fracturas osteoporóticas y disminuyan la posibilidad de caídas.


Factores de riesgo en adultos de la práctica de ejercicio:

  1. Mantener la respiración en los ejercicios, ya que aumenta la tensión arterial en exceso en estos individuos
  1. Realizar una técnica de ejecución inadecuada
  1. No evaluar la tensión arterial sobre todo en hipertensos. 
  1. No evaluar el estado de salud sobre todo en individuos con antecedentes de infarto de miocardio.
Pautas o directrices para la realización de ejercicios de trabajo de Fuerza en adultos para la mejora de la salud:
  1. Poner atención sobre todo en los grupos musculares más importantes ( extensores de rodillas, extensores de caderas, flexores de codos, etc.)
  1. Realizar movimientos dinámicos con preferencia sobre los estáticos
  1. Realizar los movimientos lentamente, efectuando todo el recorrido articular sin ayudarse de otras partes del cuerpo al final del movimiento.
  1. Empezar la sesión de calentamiento, con pequeños estiramientos de dificultad progresiva
  1. La resistencia utilizada puede ser mediante discos, sacos de arena, elásticos o cualquier utensilio doméstico que pueda ser una resistencia a vencer pero no excesiva para evitar lesiones
  1. Exhalar en el levantamiento e inhalar durante el descenso del movimiento o de la barra o de cualquier resistencia empleada. Mantener la respiración durante el levantamiento puede provocar una elevada tensión arterial en estos individuos.
  1. Realizar de dos a tres series por grupo muscular.