En los últimos tiempos hemos sido testigos de un sinfín de deportistas de alto rendimiento que han sufrido de una parada cardiorrespiraroria súbita. Muchos de ellos perdieron la vida debido a que en las instalaciones deportivas de alto rendimiento públicas o privadas donde se encontraban no contaban con un Desfibrilador Automático Externo (DAE). Hay una lista interminable de casos que se han presentado en cualquier tipo de instalaciones, tanto deportivas como de ocio. El paro cardiaco súbito y la fibrilación ventricular es una actividad cardiaca anormal, eléctricamente caótica, arrítmica y desorganizada que se traduce en una inadecuada función del corazón, dando como resultado una cadena de sucesos progresivos que si no se revierten rápidamente pueden causar la muerte del sujeto en cuestión de minutos.
(Por cada minuto que pasa entre el inicio de esta situación y en que se realiza la desfibrilación, disminuye 10% las probabilidades de sobrevivir). AHA, American Heart Asociation.
Flujo de sucesos:
- Actividad cardiaca anormal
- Inadecuado flujo sanguíneo a órganos vitales (Cerebro, riñones, corazón, etc.)
- Síncope (pérdida del estado de consciencia)
- Apnea (pérdida de respiración espontánea)
- Daño y muerte celular por hipoxia (depende del tiempo transcurrido)
- Secuelas definitivas (Infarto cerebral, insuficiencia renal, infarto al miocardio, etc.)
- Muerte de la persona.
Esta situación afecta a 450,000 personas cada año en EE.UU. Afecta a cualquier persona, en cualquier lugar y en cualquier momento. Esto quiere decir que no importa la edad, el género, la actividad física habitual, así como tampoco el lugar donde se encuentra ni el momento en que se presenta esta entidad. Es necesario hacer hincapié en que los más afectados son los adultos, lo que hace de esta situación una epidemia con graves repercusiones económicas que, además de las pérdidas humanas, es un problema de salud pública.
La experiencia inicial con DAEs en gimnasios, aeronaves, aeropuertos, casinos de juego y centros de concentración masiva de personas se ha publicado; todos los informes son altamente favorables. La colocación de DAEs en centros de alto rendimiento, aeropuertos, prisiones, gimnasios, spa, clubes deportivos, centros de convenciones y recreativos, es una estrategia ética, apropiada y segura.
| Demostración del uso correcto de un Desfibrilador Automático Externo por parte de una especialista en Soporte Vital y DAEs |